Lo admito, admito que echo de menos esos momentos en el bus mientras hablabamos y me acariciabas el pelo,que sí,que te echo de menos pero no sólo a ti, si no también a tus tonterías, al salir por ahí durante toda la tarde y no cansarme de verte, de oirte ni de soportarte, también echo de menos tus abrazos inesperados que me hacían sentir protegido y olvidarme de todo por un momento, pero ya ves...todo tiene su final,aunque sea imperfecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario